miércoles, 18 de marzo de 2015

Convivencia sin violencia

Como en años pasados, nos dimos cita en el auditorio Josefa Ortiz para asistir al congreso de Convivencia sin violencia. Este año, a diferencia de años pasados, fue mejor a mi parecer. Puesto que esta vez no solo vimos representaciones de accidentes, simuladores o platicas con solo palabras de fondo; este año fue diferente y más impactante. Los conferencistas no eran gente que platicaba y hablaba de lo que sabia, esta vez eran las propias víctimas y la representación de carne y hueso que las repercusiones de acciones imprudentes.
Fue impactante cada historia, ya que tenía un toque intimo y sentimental a su propia manera y el hecho de que se pararan frente a nosotros y nos contarán sus anécdotas, por más dolorosas o sentimentales que fuera , requería una gran valentía y fuerza interior.
Este año en ningún momento se me hizo aburrida el congreso y espero en años futuros sigan así.